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Un
nuevo concepto
Productos
TECNOMOTO para este modelo:
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Gilera
DNA 50
Una moto deportiva con motor automático. Gilera impulsa a fondo la interacción entre el mundo de la moto y el del scooter. Gilera define este nuevo concepto, al que denomina Compact Bike, como lo máximo de la moto supersport, unido a la funcionalidad del scooter. Estabilidad, seguridad y tipo de conducción de moto, con la facilidad del cambio automático de los modernos scooter. La comodidad de un vehículo que satisface plenamente las necesidades de movilidad urbana y que al mismo tiempo ofrece sensaciones completamente nuevas. Presentación El aspecto del Gilera DNA es el de una moto deportiva. En su parte frontal lleva un faro de doble óptica con lámparas halógenas, que va englobado en una pequeña cúpula. Entre el manillar y la cúpula está el cuadro de instrumentos, en el que encontramos, a la izquierda un gran reloj que es un cuantarrevoluciones analógico muy llamativo y de muy clara lectura. Aparte de la orientación que nos da en marcha sobre el régimen de giro a que está trabajando el motor cuando circulamos, este instrumento es muy útil cuando se trata de ajustar el funcionamiento de un kit de variador. A la derecha de este reloj hay un display digital en el que se encuentra el velocímetro, con números grandes y bien visibles, una escala con temperatura del líquido refrigerante, otra con el nivel de combustible y cuentakilómetros parcial y total. En la parte superior del cuadro hay unos testigos luminosos que nos indican las luces cortas y largas, intermitentes, reserva de combustible y de aceite. Un cuadro completísimo. El manillar, también de aspecto deportivo, está compuesto por dos semimanillares estampados en aluminio fijados en la parte superior de la tija. En la tija se encuentra la llave de contacto. Bajo el depósito (falso depósito), se deja ver un robusto chasis de cuna abierta de doble viga descendente estampado en acero. Bajo el chasis, un carenado en cuyo frente encontramos el radiador de refrigeración del motor y en la parte inferior de este, una quilla que acentúa el aspecto deportivo de la moto. La suspensión delantera es por horquilla telescópica con barras de Ø 35 mm. y de 90 mm. de carrera. Un guardabarros ligero y de aspecto rácing cubre la rueda. El freno delantero es de disco, hidráulico de Ø 240 mm. de acero inoxidable, con pinza de doble pistón flotante de Ø 25 mm. El asiento es de doble nivel y dos colores, dando la impresión de tratarse de un asiento monoplaza con un colín posterior. Al no tener el hueco para el caso bajo él, la altura del sillín al suelo es de solo 770 mm. apto por tanto para usuarios de todas las tallas. Las estriberas pueden regularse y admiten varias posiciones diferentes. La suspensión trasera es monobrazo basculante con un amortiguador provisto de regulación de precarga de muelle. El freno trasero es también de disco, hidráulico de Ø 200 mm. Y pinza de doble pistón contrapuesto de Ø 30 mm. El motor que equipa a este DNA es un Piaggio Hi-Per de 50 cc. con catalizador de 2 vías y sistema SAS para conseguir una mejor combustión de los gases, con refrigeración líquida, embrague automático centrífugo y variador automático CVT. Va dotado de arranque eléctrico y a pedal y la lubricación es por mezcla de aceite separada. Es un propulsor derivado del que monta el Runner, un motor de excelentes prestaciones y reconocida fiabilidad. En la rueda delantera lleva un neumático de 120/70-14, en llanta de aluminio de cinco radios, de 14" y 3.5" de garganta. El trasero es un 140/70-14", también en llanta de aluminio de 3.5". El depósito de gasolina, con capacidad de 9 litros va colocado en la parte inferior del chasis para mejorar el centro de gravedad y para permitir crear un hueco portacasco bajo lo que sería el depósito tradicional. El llenado se hace a través de una boca que se encuentra bajo el falso depósito, en su extremo más cercano al asiento. En marcha Al tomar asiento en el DNA, sentiremos claramente la sensación de que estamos sobre una moto deportiva. La posición de los pies sobre las estriberas, de las manos sobre el manillar, el ángulo de las piernas, de los brazos, la posición inclinada del cuerpo...todo hace que destaque claramente esa sensación. Pulsando el botón de puesta en marcha y apretando la palanca izquierda, el motor se pone inmediatamente en marcha. En frío, el starter automático controla la situación y facilita un arranque sin complicaciones. Quien esté acostumbrado a pilotar una moto o lo haya hecho en alguna ocasión, buscará instintivamente la palanca del cambio y el embrague, para poner la primera y comenzar la marcha. No es necesario. Girando el puño del acelerador el DNA se pone en movimiento. Su aceleración puede ser suave y tranquila como en esta primera salida, mientras esperamos que el motor se caliente, pero puede ser rápida y nerviosa si aceleramos con fuerza. La estabilidad es muy buena en cualquier circunstancia, tanto en rectas, en cualquier tipo de curva, con buen pavimento o con suelos bacheados. Las ruedas de 14" pueden favorecer ese comportamiento y ayudar a crear la gran sensación de seguridad que se experimenta pilotando el DNA. La velocidad máxima es buena y se alcanza en poco tiempo. Las suspensiones tienen un buen comportamiento y los frenos son excelentes. La iluminación del faro es muy buena, cosa que no es muy habitual en los ciclomotores y cicloscooter. Resumen Realmente el Gilera DNA es un concepto nuevo que aglutina el placer de conducción de una moto tradicional, con las ventajas y la comodidad del cambio automático de un scooter. Un concepto, una idea diferente a lo hasta ahora conocido. ¿Será otra revolución de Piaggio, como la que creó al concebir el primer scooter, la Vespa? Diciembre 2000
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